El gasoducto San Matías debe comprar 20% a proveedores locales
Los primeros caños llegan a San Antonio Este en agosto y abren acopio, transporte y servicios para proveedores de Río Negro en una obra de USD 1.300 millones.
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La Prefectura Naval Argentina habilitó el Sitio 1 del Muelle de Ultramar de San Antonio Este para operar buques de hasta 200 metros de eslora y 50.000 toneladas de desplazamiento. Con esa capacidad, el puerto rionegrino empieza a recibir en la primera quincena de agosto los primeros caños del gasoducto San Matías, que quedan acopiados en una playa de 20 hectáreas dentro de la terminal hasta que se abran los frentes de obra.
La ampliación la gestionó la Secretaría de Puertos de Río Negro en articulación con Servicios Portuarios Patagonia Norte, operadora de la terminal, y con la Prefectura como autoridad marítima. Ese es el primer interlocutor para quien quiera vender transporte, acopio o servicios auxiliares alrededor de las descargas: son once embarques escalonados, no una operación única, y cada uno mueve caños del muelle a la playa de acopio y de ahí a los distintos frentes.
El gasoducto lleva gas de Vaca Muerta desde Tratayén, en Neuquén, hasta San Antonio Oeste, en Río Negro, para alimentar el complejo de licuefacción que exportará GNL desde el Golfo San Matías. Lo impulsa Southern Energy SA (SESA) y lo construye la sociedad San Matías Pipeline SA. La obra ya está en marcha, así que la ventana para posicionarse como proveedor corre en paralelo a las descargas que empiezan en agosto.
Qué se abre para proveedores
El derrame a PYMES no es una expectativa, es una obligación del régimen. Al adherir al RIGI, San Matías Pipeline SA quedó obligada a contratar proveedores locales por al menos el 20% de la inversión total del proyecto, USD 1.300 millones, tanto en la etapa de construcción como en la de operación. Ese piso, fijado por la Resolución 873/2026 en el Boletín Oficial, es la mejor referencia para dimensionar demanda local.
El trabajo se abre por dos lados. En el puerto, la logística de las once descargas: transporte del muelle a la playa de 20 hectáreas, movimiento y ordenamiento del acopio y servicios auxiliares de terminal, con Servicios Portuarios Patagonia Norte y la Secretaría de Puertos como interlocutores. En la traza, el tendido de 471 kilómetros en tres tramos que ejecuta la UTE de la italiana Sicim y Víctor Contreras, adjudicataria con contratos firmados, más la planta compresora a cargo de la neuquina Oilfield Production Services (OPS). Una obra lineal de esta escala subcontrata movimiento de suelos, zanjeo, transporte de caños a frentes, campamentos, áridos, seguridad y servicios. La jugada es acercarse a esas empresas antes de que se abran los frentes, no después.
El calendario que hay que mirar
La construcción arrancó el 30 de junio de 2026 y la puesta en operación está prevista para el 1 de mayo de 2028, con la meta de la primera exportación de GNL desde Río Negro a fin de 2027. Los once buques con caños llegan de forma escalonada a partir de agosto. Para el respaldo financiero del cronograma, el régimen prevé inversiones computables por USD 454 millones el primer año y USD 501 millones el segundo.