Pampa aprueba USD 2.700 millones para su planta de urea en Bahía Blanca
La obra, de tres años y medio, quedó en manos de Tecnimont y Sacde, con un pico de 3.500 empleos y prioridad a proveedores de Bahía Blanca.
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El directorio de Pampa Energía aprobó la decisión final de inversión para construir una planta de urea granulada de 2.700 millones de dólares en el área portuaria de Bahía Blanca, sobre 80 hectáreas y con conexión directa a los gasoductos de Vaca Muerta. No es un anuncio de intención: es la decisión que compromete el capital y pone la obra en marcha. La ejecución quedó repartida, Tecnimont se ocupa de la ingeniería y las compras, y Sacde de la construcción, en un plazo estimado de tres años y medio para entrar en operación hacia fines de 2029. El presidente de la compañía, Marcelo Mindlin, la definió como la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa.
La caja de la obra ya está armada. El financiamiento estructurado con BID Invest combina un préstamo del organismo por hasta 300 millones de dólares con préstamos paralelos y fondos movilizados por hasta 1.200 millones, a un plazo de hasta nueve años, y la sociedad que figura como prestataria es Fértil Pampa, el vehículo del proyecto. Sobre esa base se levanta un complejo con una planta de amoníaco, dos líneas de urea granulada con capacidad combinada de 6.000 toneladas diarias, silos de almacenamiento, sistemas de carga a camiones y buques, una planta de desalinización y nueva infraestructura portuaria, todo apuntado a producir 2,1 millones de toneladas de urea al año, con Brasil como principal mercado de exportación.
Para el contratista, el subcontratista o el proveedor, la obra abre una ventana concreta en Bahía Blanca: montaje industrial, infraestructura portuaria, movimiento de suelos, cañerías, almacenamiento y logística, durante tres años y medio. Pampa Energía dijo que priorizará la contratación de mano de obra y de proveedores locales, en la construcción y en la operación, un dato que juega a favor de las empresas de la ciudad y la región. El interlocutor, sin embargo, no es Pampa sino las dos cabezas de obra, así que conviene acercarse a Tecnimont y a Sacde con antecedentes y disponibilidad antes de que se cierren las primeras rondas de contratación.
Qué mirar si querés entrar como proveedor o subcontratista
El pico de demanda es la etapa de obra, con más de 3.500 empleos directos en el momento de mayor actividad y alrededor de 300 puestos permanentes una vez que la planta opere. Para posicionarte conviene tener claro el reparto de tareas: Tecnimont maneja ingeniería y compras, es decir el paquete de equipos y suministros, y Sacde la construcción, el frente civil y de montaje. Es una obra industrial pesada, así que pesan los antecedentes en montaje electromecánico, cañerías, obra portuaria y movimiento de suelos. Y como hay equipos de largo lead time, conviene revisar desde ahora los plazos de suministro para no quedar fuera de un cronograma de más de 40 meses.
Lo que todavía no está cerrado
El proyecto se presentó al RIGI, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, en marzo de 2026 y por entonces por 2.400 millones de dólares, pero ese pedido sigue presentado, no aprobado. La decisión final de inversión no depende del RIGI, así que la obra avanza igual, pero el régimen define cuestiones sensibles para la cadena, como el tratamiento impositivo y la importación de equipos, que todavía están en definición. Tampoco hay fechas públicas de las primeras licitaciones de obra. Son los dos frentes para seguir de cerca: la resolución del RIGI y el calendario de contratación que abran Tecnimont y Sacde.